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domingo, 14 de septiembre de 2014

¿CÓMO SE HACE?

Se pregunta mil veces cómo hacer las cosas. Mil veces se confunde. Quiere hacer las cosas que cree que hace bien para que las personas de su entorno se sientan a gusto y recibe... bofetadas y contestaciones que comprende perfectamente. Las acepta.
Ahora se pregunta ella ¿los otros entienden las opiniones y necesidades que ella tiene?
Cuando los demás de su entorno tienen sus necesidades completas, porque ella está ahí, des todo genial; cuando ella no está en las necesidades de los demás, ya es cruel, no sabe lo que dice, es una amargada, haz lo que quieras... y demás, cosas que escucha, comprende... se pone en la situación del otro. Ella se sigue preguntando que por mucho que haga por satisfacer las necesidades de cada uno que se le demande, no las puede satisfacer en el mismo momento. Unos tendrán su tiempo y otros tendrán el suyo; ella, por la mitad, no se puede partir. Ella piensa que lo haga como lo haga, para poder dar el tiempo necesario, o el que pueda, no es suficiente para satisfacer lo que le demandan los demás. Y luego piensa ¿los demás, cuando no pueden, piensan en sus necesidades, en su tiempo? Cree que todos somos egoístas - y ella la primera - pero cada vez las bofetadas la duelen más (es mayor), y la sensibilidad la tiene a flor de piel...

Mathilda Killsher


viernes, 12 de septiembre de 2014

MARO CAMPECHANO

- Maro..., ella no me roba el alma..., me roba la cartera. Chapoteamos en la bañera de la Metafísica y... quedamos estancados en soliloquios ambiguos. Una petaca de bourbon ayuda a expresarlo o, al menos, a defenderlo mejor.
Maro cebaba el Mate con esa tranquilidad suya, tan propia.
- Hay que poner poca agua al principio, que empape. Tomá no te quemes.
            El sabor de la hierba caliente en el paladar y la controlada succión transportaban en mí imágenes atávicas de ceremoniales litúrgicos.
- ¿Te gusta?
- Está bueno.
- ¿Cómo se llamaba... el de la fé?
- Kierkegaard. Anota Maro.
            Maro anotaba en su agenda cualquier cosa que desconociera.
- ¿Y la obra?
            No le respondí.
- Maro, dime una cosa, tú eres radicalmente diferente a mí. No nos parecemos en nada y sin embargo... ¿Te puedo preguntar, cómo crees que eres?
- Yo soy... CAMPECHANO.
            Lo dijo riendo, todo el tiempo que estuve mirándole a los ojos.


viernes, 5 de septiembre de 2014

EN CLAVE DE SOL

Rubia, de buena nariz, joven pero me atrae; es alta, lleva la camisa por fuera, es desgarbada y le gusta la música, la piel blanca y piensa y mira como si fumara en pipa de boquilla larga. Abre la boca lo suficiente como para hacerla chascar y provoca el acercamiento, su aliento es de café muy vegetal y su cuello, largo, blanco, muy largo. Mueve la cintura y las caderas al son de la clave de sol y por ello se adorna con collares en clave de sol porque le gusta la música, sobre todo rock español. Se va a hacer un tatuaje en la nuca con la clave de sol, le afeitarán un poco la nuca y se hará - Mira éste (mostrándome el móvil) - pero sin sombras. Un regalo para los ojos, un regalo para seguir. Café muy vegetal, te comía.

viernes, 15 de agosto de 2014

EL MÍSTICO

Fue en un atasco, en un cruce de caminos, la ventanilla del coche abierta, sudando la gota fría, se había metido justo en el centro del origen de la congestión, del embotellamiento, de la mirada cenital que define y hace converger que había originado tal caos circulatorio que cuando tuvo la certeza de que no fue el de delante sino él quien lo hizo entró en una esclerosis facial, boca abierta, ojos en el vacío, que sólo puedo desentumecer, ya demasiado tarde, por los pitidos de los coches que al principio se oían como anunciadores de un presagio, pero que ahora eran círculo espiral fusilador dirigido hacia él, el místico; una mujer rubia que pudo hacer varias maniobras inteligentes para aliviar la cerrajón le dirigió varias miradas asesinas antes de poder pasar y justo antes le dijo: "pero qué cara de tonto tienes". El místico, ya tonto, imaginaba que ella necesitaba ayuda y no reaccionó hasta que un camión ligero con un conductor que llevaba el volante en el lado derecho no le repitió: "pero qué cara de tonto tienes". Vaticinando que todo el que pasara vendría con la misma canción pegó un acelerón, sin la marcha metida, que puso en evidencia que todavía le quedaría más por oír, los pitidos ya eran más fuertes por detrás, consiguió meter la marcha y salir del centro condenador, las voces se oían a su paso y cuando se dio cuenta de que su compañera estaba ahí, en el asiento de su derecha y de frente la heladería de moda, pudo mirar al cielo, cerrar la boca y salir.
- ¿Quieres un helado? - preguntó.
El místico respondió por ella - mejor no, no hay dónde aparcar.

viernes, 8 de agosto de 2014

VARDAMAN

Mi padre fue bueno mientras sacudía, ahora le duele el hombro y se queja, cosa que antes no hacía. Ahora le rompen el coche y rumorean que está compinchado con el administrador de la finca, que es su sobrino dicen; no lo es, en realidad el sobrino no es sobrino, es sobrina, la mujer del administrador de fincas. Es un bancario, un chorizo; seguro que en Navidades tenía buenas cestas de Navidad. Mi padre tuvo bigote y más pelo, se peinaba a raya, usaba traje, se daba puñetazos en la barriga para demostrar lo dura que la tenía, pero yo creo que la correa se la apretaba demasiado fuerte y se subía por encima del pantalón y dejaba ver el botón de encima de la cremallera de la bragueta y quedaba feo, tan feo que yo creo que empezó a encorvar la espalda, llevaba la americana con las solapas sobresaliendo por delante del pecho y los huevos le quedaban a un lado, yo me lo ponía centrado y los huevos también. Tenía fotos con sombrero de las que se hacen en los estudios que no son de fotomatón, era guapo, pero un día le hice un dibujo para el día del padre y pensó que le había hecho una caricatura, yo lo hice con intención de plasmar la realidad, era un dibujo de su cara, se lo hice mientras comía, creo que le dije que esperara un poco para no echarse la siesta en la misma mesa donde había comido garbanzos con fideos, lo hizo, esperó y le enseñé el dibujo. Creo que le jodí la siesta. Mi padre se hizo malo. Ahora le duele el hombro y se queja.

viernes, 1 de agosto de 2014

CORRECIONES EN EL CALLEJÓN

Una gata ha atrapado un gato inválido
y gordo que carraspea al hablarle de amor,
da vueltas en una noria
de despropósitos
de la que salta de vez en cuando
para hacerla el amor,
si,
para hacerla el amor
en los muros curvos de sus sueños;
renuncia a lo normal y robustece
su panza para estar en armonía.
Sí ves que te hace miau,
dale la espalda y mueve la colita;
se le olvidará que odia las lágrimas
que no saben a pescado.
T.Q.

viernes, 4 de julio de 2014

LÁSTIMA!!!!

Ella lleva una temporada, física y psíquicamente agotada. Cree que todavía es joven, pero su cuerpo no da más de si. Mucho trabajo, mucho ejercicio y poco descanso, duerme poco, aunque se echa siestas reparadoras (como ella dice), no descansa lo suficiente. Su cabeza está en funcionamiento continuamente y también la agota. Piensa y piensa, y cada vez está más confundida, cuando cree que tiene la solución se desvanece, porque otra cosa la ocurre, y así, una y otra vez. Ella se siente mal, pero sabe, cree, y cree firmemente, que todo tiene solución, no rápidamente claro, a ella la gustaría que fuera así, pero sabe que todo se arregla despacito, con tiempo, y tiene paciencia, más de lo que ella creía. Al comentario que la dice,"lástima",ella responde a esa contestación que no es "lástima" es la realidad que ella vive. Ella es individual, no puede contar con nadie, proyectos solitarios, y aprende a vivir lo que ella puede hacer; los que está a su alrededor tienen sus proyectos y cuentan con ella, cuando se puede. Por eso que cuando le dice "lástima",ella responde realidad. Nadie es exclusivo para ella. Ella es el mejor postre que se pueda tener.

Mathilda Killsher