Páginas

viernes, 16 de enero de 2015

A GALICIA HAIKUS

Conchas marinas
Monedas de Neptuno
Calcitas rotas

Espuma de mar
Escondes al ariego
Veneno nuevo

En Las Médulas
Confío en que no ataque
Un tejón cojo

Me sale al paso
Una nutria marina
Amanece ya

martes, 30 de diciembre de 2014

EL PASILLO

No he sentido, hasta ahora, más compañía que la de un mirlo y su oponente a distancia. No consigo verlos pero marcan el camino como balizas para el navegante. El reflejo de la luz, que penetra entre los árboles, crea una sombra estelar apagada y distante. Allí está su refugio, entre las hojas mecidas por el aire del sur. Abandono el último instante de vida fugaz para cruzar el paso subterráneo, solitario, oscuro, tan ancho en su profundidad como en los gravitacionales movimientos de mi cuello escrutando esa presencia. Veo el fondo del túnel pero, de repente, me he parado. Ahora tengo miedo de cruzarlo; no son ghules, no hay ladridos ni ruidos de hojalata, ni charcos amenazadores de torpes caídas convencidas del inminente final. Ando de lado, los ojos me abrazan la nuca y mastico mi mal olor. Corro, corro hasta el final. He salido y sigo con ese escalofrío. En el negro horizonte estalla una supernova para mí.

jueves, 6 de noviembre de 2014

A MACHADO

Voy de viaje contigo, Hombre Bueno;
hago este viaje contigo sin tú saberlo,
para gritar en  esta tierra soriana
que hizo la afrenta a un ¿hombre bueno?
Voy a encontrarme con los hombres malos del campo y de la aldea,
a abrazar lo que no quiero,
voy a tierras sorianas a encontrarme con ellos,
a escuchar en las lagunas y en las encinas negras disfrazadas de Robledo.
Quiero mirarme en esos ojos grises, tristes, con brillo de acero
Y mencionar con su nombre “Alvargonzález”, muy bajo, sólo con el aliento;
sólo para mi cuello, los crímenes bestiales que por mi allí se hicieron.
Y sentir el aire del campo impregnado de silencio,
sentir el “no hay Perdón”, pero sentirlo, sólo por un momento,
para luego abrir los ojos, húmedos, pero de acero
y volver a gritos con mi sombra, ya sin ti, Hombre Bueno,
a encontrarme con mis Cuatro Torres y creerme viajero.
Vuelvo a mi locura de ciudad, a seguir siendo uno de ellos.

viernes, 31 de octubre de 2014

MARY CAMPBELL SOUTH

Mary Campbell South usaba así sus apellidos porque realmente así lo sentía. Fue en la fiesta del Orgullo, cuando vestido de traje de lino claro, feliz por su descubrimiento, se dirigió a Dorothy, que paseaba entre la multitud, y le dijo:
– ¡Soy una mujer, soy una mujer!
Momentos antes, Mary Campbell South había bajado las escaleras de madera del inmueble de Barbieri, al llegar al portal metió la mano en su bolsillo derecho y sacó la Gillette ensangrentada, cuidadosamente envuelta en un pañuelo y la depositó en un buzón. Arriba, en el cuarto derecha, yacía el cuerpo degollado de Risto, con el sexo mutilado, abrazado a la hierática cabeza de Delfín que con el culo en pompa dejo caer el pene de su amante sin saber en qué dirección huir.
Mary Campbell South sintió los celos, por fin como mujer, y a partir de entonces ya podría ser él.
Cuando Dorothy lo leyó en la prensa, volvió a sonreir.

viernes, 24 de octubre de 2014

LA TETA DERECHA

Mercedes era nueva en la oficina, tenía frío porque el aire estaba puesto demasiado fuerte; su camisa estaba abotonada hasta el primer botón, lo que le producía cierta presión sobre su cuello marcándole un rubor rojo fuerte. Entre el tercer y el cuarto botón había un hueco maravilloso -me cercioré que todos los botones estaban abrochados. La teta derecha, redonda, emergía sobre un sostén pequeño, blanco, fino. Mercedes dejaba ver una piel joven, más joven de lo que aparentaba. Mercedes era pequeña, redonda, con pelo castaño, rizado, largo; labios pintados de rojo, con gafas de pasta. Cuando se levantó de su mesa, no sé para qué, miré sus hombros, su forma de caminar no demasiado femenina, su culo estaba disimulado por el pantalón de la Corporación y no llevaba tacones altos; se dirigió a mí y me dijo:
-¿Sabes que me ha dicho el jefe cuando le he dicho que hacía mucho frío? Que era bueno para curar chorizos.

sábado, 11 de octubre de 2014

¡INSOMNIO!

¡INSOMNIO! (10 de octubre de 2014; 2:54)

Es tarde, y lo sabe; no puede dormir.
Le queda menos de tres para levantarse y no puede conciliar el sueño. Se ha levantado mil veces. Ha decidido tomarse un cafetito caliente y unas galletas. Y no se duerme.
Está inquieta, nerviosa, pensativa. Y no se duerme.
Mira por la ventana, y la Luna no brilla; la tapan las nubes. Piensa que está triste. Y no se duerme.
Lee y no se duerme.
Noche larga, demasiado larga. Y dentro de un rato tiene que ir a trabajar.
¿Qué le pasa que no puede dormir? ¿Conciliará el sueño en algún momento?
Ella lo sabrá.

Mathilda Killsher

viernes, 3 de octubre de 2014

DIARIO DE UNA MARUJA

Hoy es un día duro para mi. Si pudiera escribir en el agua del fregadero podría retener lo que siento y expresar exactamente cómo me siento después de considerarlo tanto y tanto tiempo. No sé que es lo que saldrá de esto, pero la traición ya está "hecha". No se ha materializado aún pero mi infidelidad ya ha sido perpetrada porque está pensada, no consumada, pero pensada que es lo peor; mi moral está por los suelos. El que ha sido fiel compañero de mis Martinis, mi vaso combinador, el mejor tarro de boca ancha para meter los hielos, va a ser sustituido por una hielera (también de cristal - menos mal) con asitas que cuando llegue ese día en que oiga el sonido crin - crin de la cucharilla removiendo los hielos enfriadores del mejor Martini del mundo. ¿Por qué? - Muy sencillo, ya no me quedan tarros para echar el caldo de las verduras. Voy a necesitar "ese tarro", todavía no lo he hecho, pero ya he lavado la hielera, que tenía más mierda que el sobaco de un grillo; y está lista para la ceremonia. Lo más duro de todo es que es posible que cuando llegue el momento no haya utilizado todavía mi Tarro Martinero y tenga que elegir; aunque bien pensado también podría utilizar la "hielera" como hielera.