Al final todo ha sido una broma, una puesta en escena nada convencional. Los dientes de Ligya Pape vuelven a aparecer, giran de nuevo, el aspa horizontal es ahora el aspa de la Querida Sonrisa Vertical; y se muestra ahí, en la piel de un Hal confundido, el que "sólo quería soñar"; la ¿Memoria Ram? se defiende en el brazo semi enterrado del Gran Totem donde antes lloró su destino la Humanidad encarnada en el valiente piloto que sobrevivió a los Simios y que, luego en el siglo XVII, comprobaría horrorizada que no eran Gigantes sino Molinos. Aún así, ellas, continúan la guerra. ¿Qué sucedió en Argel? ¿Qué te hicieron, hijo mío? Quiero contarte una cosa, no a tus huesos sino a ti, al que escribió el Quijote: Miho, Avellanado, Cervantes o Avellaneda, ¿quién busca la libertad? Mi Pingüina es incarcelable. Ha aprendido a fingir, ya casi no se la nota (soy laísta como mi hija), ¡bueno, algunos golpecitos al parrús, cuando toca hacer el papel; "sí se la pilla", pero ahora finge con brillo en los ojos, aguanta bastante antes de caer en la depresión. Está muy inquieta, va como una moto, pero cuando cuenta sus cuitas, ni Jane Fonda en su magistral papel que interpretó en Klute relatando al anciano, por unos dólares, sus historias de amor, estaría a su altura porque verdaderamente ha aprendido a fingir. Sus correteos por el escenario son explosiones, grandes explosiones, que hacen temer lo peor. No la vereis con un faldón naranja arrastrándose tras la verja pidiendo clemencia ni libertad; pero yo la he visto en pijama una fría madrugada en una calle sórdida resucitando al amor que creía acabado; su lucha es ella misma. No hay brazos que la puedan retener a no ser que sean brazos de amor, brazos que la hagan sentirse lo que ella siente, brazos que la acompañan abrazada a morir de amor.
Páginas
martes, 28 de abril de 2015
viernes, 24 de abril de 2015
CONVERSATION
- Hola Peter.
- Hola John.
- Se te ve la voz apagada.
- Sí, no estoy en mi mejor momento. Te llamo para decirte que voy a cerrar el negocio...
- ¿Te rindes?
- Más o menos; se me acumulan los enanos, siempre los he odiado, no a los enanos sino a que se me acumulen, me agotan, demasiada tensión pretendiendo que no se note o, lo que es lo mismo, tratando de que lo pueda sobrellevar. Ya la semana pasada no pude publicar. Necesito el mar ¿sabes? oigo su batir en la noche, sólo oigo su batir en la noche, un cuadro azul y negro, no hay olor a mar, sólo su profundidad. Todo empezó, justo una semana, creo; mi editora me había recomendado que fuera a esa presentación, ya sabes lo que me cuestan estas cosas; ¿has visto a Goytisolo recogiendo el Cervantes sin chaqué? ¿con esa corbata que alguien le regalaría hace treinta años? Siempre ha mirado así, pero cuando miraba al rey, miraba como alguien que ha sido empujado a la mazmorra. Pues fui a esa presentación, me presenté ante unas Carmenes Posadas, aunque ahora que lo pienso creo que soy injusto con ella. Había una directora, una vieja, una botulímica, una esclava, una fotógrafa, una lista, una tonta, Paco que era el que vendía el libro y yo. La directora me hizo un tercer grado afortunadamente corto y me presenté como un devorador de libros harto, aunque no es cierto, de leer siempre la literatura arqueológica o algo así les dije y buscando nuevos autores que se les pueda leer. La directora a la que yo llamé jefa y dirigente me preguntó que qué es lo que leía, todo esto revolviendo una especie de guión que llevaba, una especie de orden del día, con preguntas y anotaciones. Llois (Joyce), le contesté. ¿Y eso, qué es?, me respondió; nunca me lo habían puesto tan fácil; Bueno, es un escritor irlandés, era. Paco se quedó un rato mirándome, calculo que dos o tres segundos, esbozó una sonrisa y supongo que recibiría mi "gracias" mientras la señora dirigente que ahora recuerdo se llama Pepa, removía papeles, tocaba libros, comía patatas fritas y me dirigía un no sé, no sé. Había quedado con una furcia para beber y me despedí de aquella gente dándoles las gracias, me dirigí hacia la barra del garito donde se vendía el libro, pagué mi café y escuché entre risas un no se qué y sigamos. Lo primero que hice cuando revisé mi material fue comprobar que ninguna de las asistentes, ni siquiera la directora dirigente, que tan amablemente me invitó al evento, fuera seguidora mía, lo cual era evidente.
- Bueno, ya sabes que a esas cosas hay que ir preparado. Acuérdate de la última que tuviste en plan famoseo. Vergonzoso ¿no?
- ¡Ya lo creo! Estoy convencido de que en aquella, más de uno acabó haciendo yoga. ¡Dios, qué pasteleo! ¿te estoy entreteniendo?
- No, realmente, estaba esperando a mi mujer, pero, como de costumbre, me ha dado plantón.
- Yo creo que tiene novio.
- O novia, vete tú a saber.
- Pues, luego han sucedido esas cosas que me hacen volverme tan paranoico. Es el mar, o el exceso de circulación, los médicos, la priva, la puta agenda y ese miedo que tanto me aprieta las clavijas. No puedo con los cumpleaños adelantados. ¿Te lo imaginas? ¿Cómo te va?, iba a poner ¿cómo te va la vida? pero la vida ya sabemos todos cómo nos va, ahora sólo queremos saber si somos capaces de aguantar nuestra irreflexiva e insoportable soledad, la que hemos elegido, con tal de no perdonar.
- Ya te dijeron hace tiempo, "bienvenido al maravilloso mundo al que has llegado y del que sabes que nunca te leerá más del cinco por ciento". No lo dejes, por favor.
- Aunque no sea más que para que tú estés ahí, no lo dejaré.
- Gracias.
- No sé si ésta noche cenaré solo. Ahora estoy bien.
- ¿Lo harás por mi?
- Ya te lo contaré a la semana que viene. Gracias amigo.
- Bueno, ya sabes que a esas cosas hay que ir preparado. Acuérdate de la última que tuviste en plan famoseo. Vergonzoso ¿no?
- ¡Ya lo creo! Estoy convencido de que en aquella, más de uno acabó haciendo yoga. ¡Dios, qué pasteleo! ¿te estoy entreteniendo?
- No, realmente, estaba esperando a mi mujer, pero, como de costumbre, me ha dado plantón.
- Yo creo que tiene novio.
- O novia, vete tú a saber.
- Pues, luego han sucedido esas cosas que me hacen volverme tan paranoico. Es el mar, o el exceso de circulación, los médicos, la priva, la puta agenda y ese miedo que tanto me aprieta las clavijas. No puedo con los cumpleaños adelantados. ¿Te lo imaginas? ¿Cómo te va?, iba a poner ¿cómo te va la vida? pero la vida ya sabemos todos cómo nos va, ahora sólo queremos saber si somos capaces de aguantar nuestra irreflexiva e insoportable soledad, la que hemos elegido, con tal de no perdonar.
- Ya te dijeron hace tiempo, "bienvenido al maravilloso mundo al que has llegado y del que sabes que nunca te leerá más del cinco por ciento". No lo dejes, por favor.
- Aunque no sea más que para que tú estés ahí, no lo dejaré.
- Gracias.
- No sé si ésta noche cenaré solo. Ahora estoy bien.
- ¿Lo harás por mi?
- Ya te lo contaré a la semana que viene. Gracias amigo.
viernes, 10 de abril de 2015
EL CUARTO DÍA
Al quinto día de la Creación, Dios recibió un golpe gravitacional, Eva le sugirió que la formación del Sol y de la Luna no había sido del todo aceptable, -un no sé, no, no me ha gustado, -pero Eva, querida, tú no tendrías que estar aquí hasta el sexto en que se cree el género humano, ¿qué es lo que no te ha gustado? ¡A Dios le iba a decir qué era lo que no le había gustado! bien sabía Él qué era lo que no había salido bien; cuarto de siete, cuando todo estaba ya formado, sólo le quedaba la creación de Eva y de Eva Adán, las fuerzas no eran las mismas, ni el fuego tenía la energía del big - bang ni la fuerza del Creador era la del primer día, pero hacerle creer a Dios que Él era el Protagonista de esta historia era como dejar a Eva para el último día (penúltimo pues el último descansó) y eso no iba con ella. Adán, paciente hasta la saciedad, esperaba sentado en su sillón del Paraíso, tomándose un gintonic con pimientas y chuches de submarinos mientras esperaba que se descongelaran las lentejas que le había preparado Eva, justo para degustar el sexto día. Miró la Tierra que le rodeaba y, levantando la vista al Cielo, dijo: -Un día de éstos tendré que barrer.
jueves, 2 de abril de 2015
TOLIRIO
Al no venir en la RAE, Francisco Fávila Lancero-Iñagoitia, Grande de España, tuvo que "meterse" en internet y buscar la palabra que martilleaba su cabeza y que, al igual que en otros tiempos pasados, en que se la oyó al enlace sindical de la bodega que regentaba y que, le adjudicaba en su persona, le producía la misma zozobra y desconsuelo porque le sonaba a eso, a lo que suena. Según el Inventario General de Insultos de Pancracio Celdrán: Toli, tolili, toli-toli. Bobo, pasmarote y aturdido. No refleja la acepción Tolirio o lo que se le asemeje pero lo cierto es que se usa para decir lo mismo, es decir, capullo.
Esto viene a cuento de unos hechos que acaecieron un día en que invitó a comer en su casa a la recepcionista de la consulta odontológica que venía frecuentando ultimamente pues padecía de rechine nocturno y necesitaba una férula. Quedaron en las inmediaciones de la casa y, ¡oh, sorpresa!, la jefa de su marido la saludó desde su coche. -¡Me ha visto y le he dicho a Pedro (su marido) que me iba a un centro comercial! -Bueno, no tiene importancia que te haya visto, se supone que irías hacia el centro, no creo que fuera importante. -No sé, no sé, ¿tu crees que se habrá dado cuenta? -¿De qué?, no le des importancia, no la tiene. Rosaura, que así se llamaba, practicaba el "rikiu - o algo parecido", Francisco Fávila, ésta vez no se molestó en buscar su significado en la red; este "rikiu" se practica en foros de singles, supuestamente en pelotas y no se puede hacer borracha, se supone que los mantras u Om actúan en el cuerpo y lo transportan a un estado parecido al orgasmo, obviamente muy placentero; éste, entre otros fue el tema de conversación de la comida arrocera muy bañada en cerveza. Fávila, que era católico, apostólico y romano (y uno también) no creía en esas cosas pero, al menos, la conversación se dirigía por el camino de la cama, cosa que sí le gustaba practicar. Aprovechando que Rosaura andaba ya piripi, la cogió de la mano, la levantó del asiento, suavemente, le dijo "ven" y se la llevó a la cama. -Te advierto que a las 5 y media me tengo que ir. -No problem, Rosaura, no problem. Fávila acercó su boca a los labios de Rosaura mientras la empezaba a desnudar; una lengua de gatita caliente, corta y en punta le tocó los dientes -demasiado corto ese beso, pensó, pero como lo acompañaba de gemiditos seguidos, supuso que estaba cachonda. -¿Me has echado algo en la cerveza? te advierto que estoy terminando con la regla y no sé si... lo digo por las sábanas que son blancas, la cabeza me da vueltas, Fávila empezaba a mosquearse pero ya era tarde, enhiesto y en pelota picada tumbó a Rosaura en la cama, la bajó el panty y las bragas y se apresuró a montar; semejante a un sapo aplastado y con la cabeza aboyada de golpes, demasiado tarde para apreciar defectos, Rosaura se le presentaba totalmente desnuda, un corto beso en los labios seguido de otro en el pezón izquierdo y... -¿pero sin condón? no, no, no, ¿sin condón? no, no, que luego es peor, no sigas y eso que tienes en el labio ¿que es? -Me he mordido, repuso Fávila. ¿Te has mordido? ¡parece un herpes! -Me he mordido. -¿Sii? -Si. -No oye no, hablaba como si gimiera, pero evidentemente se le había pasado toda la calentura, -mira tengo un amigo, un buen amigo que es gay que me ha dicho que se puede pillar una gonorrea haciendo una mamada, imagínate. -Jodeeer, Fávila miró resignado su pene y se despidió de él. -Jolines, Francisco, ¡qué delgado estás! -es que sufro mucho (la madre que te parió) pensó para sus adentros. -¡Tolirio!, eres un tolirio, me invitas a comer y ¿no tienes condones? -¿No llevas tú?, yo no uso. Rosaura sacó un cepillo de dientes portátil de su bolso y empezó a cepillárselos. -Me tengo que ir, la próxima vez compra condones.
-Pues, bien amigos, ésta es la historia que me refirió el buen Francisco, no antes sin recordarme que las últimas pruebas que le hicimos en la Clínica de los Dolores sobre alergia, daba positivo al latex.
-Pues, bien amigos, ésta es la historia que me refirió el buen Francisco, no antes sin recordarme que las últimas pruebas que le hicimos en la Clínica de los Dolores sobre alergia, daba positivo al latex.
viernes, 13 de febrero de 2015
CHUMINOSO
Sartén de hierro,
carta estelar,
sartén de hierro negra, hierro negro;
ahora prosigue, con tiento:
trapo limpiador, secador, abrillantador, depurador.
carta estelar,
sartén de hierro negra, hierro negro;
ahora prosigue, con tiento:
trapo limpiador, secador, abrillantador, depurador.
Golpe al salero, sal muy justa, orientación precisa.
Mirada, retirada, mirada.
¡Fuego!
Tal vez un golpe de mango.
Hierro contra hierro,
¡chispas!
¡chispas!
¡chispas de hierro!
El hierro, la sal y el fuego.
¡Adentro!
Estoque hasta la Cruz, ¡mírate!
¡mírate! ¡para el tiempo!
Muy lento, muy lento;
date la vuelta,
mira su sombra primero
¿se mueve? ¿se mueve o es el viento?
Encárala, vierte el agua, ¡corta!
echa los huevos un golpe de vinagre sal y aceite del bueno,
albero rojo y... ¿pa dentro!
Estoque hasta la Cruz, ¡mírate!
¡mírate! ¡para el tiempo!
Muy lento, muy lento;
date la vuelta,
mira su sombra primero
¿se mueve? ¿se mueve o es el viento?
Encárala, vierte el agua, ¡corta!
echa los huevos un golpe de vinagre sal y aceite del bueno,
albero rojo y... ¿pa dentro!
viernes, 30 de enero de 2015
A NERUDA
La
muerte tiene cara de vieja con cara de niña,
la
muerte mira de frente cuando miras de frente,
la
muerte te avisa de cualquier forma,
después
de un silencio apartado
te
pregunta - ¿no tienes miedo?
-
Si.
¿qué
hay en la guerra?
¿y
en la cumbre de una helada montaña?
¿qué
tiene el desierto?
¿quién
es ese amigo por el que fingimos venganza?
Medallas
para la muerte.
Heroicas
hazañas para la muerte,
nadie
recordará tu cara de niña
cuando
llegue el momento
porque
tú y yo hemos jugado
durante
muchos años,
casi
somos amigos,
sigue
con tu cara de niña, muerte;
sigue
sonriéndome.
viernes, 23 de enero de 2015
JÚPITER
jamás habíais hablado tanto de una obra tan poco leída yo en la página 4 tú en la 16 esta mañana tenía algo grande algo que podía estar a la altura se me ha desmoronado todo yo creo que la culpa es de ese libro de chinos de chankaichek y de las putas crónicas de guerra me ha roto el hechizo y las brujas dónde aparecen creo que al final cuando está escrito todo en plan bloque no eran mujeres yo creo que si y al final que podrías decir que me ha fascinado supera con creces a lo que tenía como referente si muy superior algo extraordinario casi prefiero que no hable de mí que sea algo más lejano aunque no del todo no me extraña que haya tantos prólogos del tamaño del que leíste de la edición argentina del 60 esta mañana tenía algo grande espero que esto sólo sea un borrador sífilis o no lavarse el órgano de los hombres en un año qué horror sin embargo él es diferente tan limpita tan suave al tacto y luego dentro que se endurezca de esa manera sueño con sentir lo que siente un hombre cuando está eyaculando sobre mi dime una cosa dime Megadios tú la has leído como tú y he sentido lo mismo no esperaba menos de ti la de la página 4 está pirada me recuerda continuamente que imito la risa de jorge qué sabrá ella no me deja ser imito la de un banquero que se afeita con navaja odia la narrativa no puedo con ella o si es inconstante me dice necesito que haya... no sé que quiere decir pero supongo que es que sea diálogo te la quieres tirar no joder se duerme a la mínima eso es bueno así puedes dormir tú también que falta te hace pero la de la página 16 es diferente o no dice que es un cabroncete y que la obra es un coñazo coñazo tú no sabes lo coñazo que puede ser la del chankaichek creo que yo lo soy más todavía pero si ser cabroncete es entender de música ser tenor hablar cinco idiomas o más saber física filosofía ciencias naturales cálculo contabilidad lenguas muertas y escribir de esa forma es una auténtica enciclopedia qué tendrá que ver ser un cabroncete es eso no tener títulos nobiliarios ni académicos nobiliarios anda que casi pones comas has tenido que rectificar para los tiempos que corren tú tampoco estas tan falto de conocimientos cómo dices que se llama la obra júpiter la quieres si mucho página 16 es mi persona buena eso que no existe ella lo es única eres un maniático de los acentos puedes poner acentos en todo sí én tódó ál fínál mándó á lá míérdá ál líbró dé lós chínós No te creo cesar dime megadios voy a echar en falta ese corte de pelo tan genuino buen viaje el riiiing del teléfono sus manos sudadas y los bronces hablando A los neones yo imploro mi súplica por todo lo escrito y borrado con todo mi arrepentimiento de no volver a hacerlo más IN NOMINE PATRIS ET FILII ET SPIRITUS SANCTI AMEN
viernes, 16 de enero de 2015
A GALICIA HAIKUS
Conchas
marinas
Monedas
de Neptuno
Calcitas
rotas
Espuma
de mar
Escondes
al ariego
Veneno
nuevo
En
Las Médulas
Confío
en que no ataque
Un
tejón cojo
Me
sale al paso
Una
nutria marina
Amanece
ya
martes, 30 de diciembre de 2014
EL PASILLO
No he sentido, hasta ahora, más compañía
que la de un mirlo y su oponente a distancia. No consigo verlos pero marcan el
camino como balizas para el navegante. El reflejo de la luz, que penetra entre
los árboles, crea una sombra estelar apagada y distante. Allí está su refugio,
entre las hojas mecidas por el aire del sur. Abandono el último instante de
vida fugaz para cruzar el paso subterráneo, solitario, oscuro, tan ancho en su profundidad
como en los gravitacionales movimientos de mi cuello escrutando esa presencia.
Veo el fondo del túnel pero, de repente, me he parado. Ahora tengo miedo de
cruzarlo; no son ghules, no hay ladridos ni ruidos de hojalata, ni charcos
amenazadores de torpes caídas convencidas del inminente final. Ando de lado,
los ojos me abrazan la nuca y mastico mi mal olor. Corro, corro hasta el final.
He salido y sigo con ese escalofrío. En el negro horizonte estalla una
supernova para mí.
jueves, 6 de noviembre de 2014
A MACHADO
Voy de viaje contigo, Hombre Bueno;
hago este viaje contigo sin tú saberlo,
para gritar en
esta tierra soriana
que hizo la afrenta a un ¿hombre bueno?
Voy a encontrarme con los hombres malos del campo y
de la aldea,
a abrazar lo que no quiero,
voy a tierras sorianas a encontrarme con ellos,
a escuchar en las lagunas y en las encinas negras
disfrazadas de Robledo.
Quiero mirarme en esos ojos grises, tristes, con
brillo de acero
Y mencionar con su nombre “Alvargonzález”, muy bajo,
sólo con el aliento;
sólo para mi cuello, los crímenes bestiales que por
mi allí se hicieron.
Y sentir el aire del campo impregnado de silencio,
sentir el “no hay Perdón”, pero sentirlo, sólo por
un momento,
para luego abrir los ojos, húmedos, pero de acero
y volver a gritos con mi sombra, ya sin ti, Hombre
Bueno,
a encontrarme con mis Cuatro Torres y creerme
viajero.
Vuelvo a mi locura de ciudad, a seguir siendo uno de
ellos.
viernes, 31 de octubre de 2014
MARY CAMPBELL SOUTH
Mary Campbell South usaba así sus
apellidos porque realmente así lo sentía. Fue en la fiesta del Orgullo, cuando
vestido de traje de lino claro, feliz por su descubrimiento, se dirigió a
Dorothy, que paseaba entre la multitud, y le dijo:
– ¡Soy una mujer, soy una mujer!
Momentos antes, Mary Campbell South había
bajado las escaleras de madera del inmueble de Barbieri, al llegar al portal
metió la mano en su bolsillo derecho y sacó la Gillette ensangrentada,
cuidadosamente envuelta en un pañuelo y la depositó en un buzón. Arriba, en el
cuarto derecha, yacía el cuerpo degollado de Risto, con el sexo mutilado,
abrazado a la hierática cabeza de Delfín que con el culo en pompa dejo caer el
pene de su amante sin saber en qué dirección huir.
Mary Campbell South sintió los celos,
por fin como mujer, y a partir de entonces ya podría ser él.
Cuando Dorothy lo leyó en la prensa,
volvió a sonreir.
viernes, 24 de octubre de 2014
LA TETA DERECHA
Mercedes era nueva en la oficina, tenía
frío porque el aire estaba puesto demasiado fuerte; su camisa estaba abotonada
hasta el primer botón, lo que le producía cierta presión sobre su cuello
marcándole un rubor rojo fuerte. Entre el tercer y el cuarto botón había un
hueco maravilloso -me cercioré que todos los botones estaban abrochados. La
teta derecha, redonda, emergía sobre un sostén pequeño, blanco, fino. Mercedes
dejaba ver una piel joven, más joven de lo que aparentaba. Mercedes era
pequeña, redonda, con pelo castaño, rizado, largo; labios pintados de rojo, con
gafas de pasta. Cuando se levantó de su mesa, no sé para qué, miré sus hombros,
su forma de caminar no demasiado femenina, su culo estaba disimulado por el
pantalón de la Corporación y no llevaba tacones altos; se dirigió a mí y me
dijo:
-¿Sabes que me ha dicho el jefe cuando
le he dicho que hacía mucho frío? Que era bueno para curar chorizos.
sábado, 11 de octubre de 2014
¡INSOMNIO!
¡INSOMNIO! (10 de octubre de 2014; 2:54)
Es tarde, y lo sabe; no puede dormir.
Le queda menos de tres para levantarse y no puede conciliar el sueño. Se ha levantado mil veces. Ha decidido tomarse un cafetito caliente y unas galletas. Y no se duerme.
Está inquieta, nerviosa, pensativa. Y no se duerme.
Mira por la ventana, y la Luna no brilla; la tapan las nubes. Piensa que está triste. Y no se duerme.
Lee y no se duerme.
Noche larga, demasiado larga. Y dentro de un rato tiene que ir a trabajar.
¿Qué le pasa que no puede dormir? ¿Conciliará el sueño en algún momento?
Ella lo sabrá.
Mathilda Killsher
viernes, 3 de octubre de 2014
DIARIO DE UNA MARUJA
Hoy es un día duro para mi. Si pudiera escribir en el agua del fregadero podría retener lo que siento y expresar exactamente cómo me siento después de considerarlo tanto y tanto tiempo. No sé que es lo que saldrá de esto, pero la traición ya está "hecha". No se ha materializado aún pero mi infidelidad ya ha sido perpetrada porque está pensada, no consumada, pero pensada que es lo peor; mi moral está por los suelos. El que ha sido fiel compañero de mis Martinis, mi vaso combinador, el mejor tarro de boca ancha para meter los hielos, va a ser sustituido por una hielera (también de cristal - menos mal) con asitas que cuando llegue ese día en que oiga el sonido crin - crin de la cucharilla removiendo los hielos enfriadores del mejor Martini del mundo. ¿Por qué? - Muy sencillo, ya no me quedan tarros para echar el caldo de las verduras. Voy a necesitar "ese tarro", todavía no lo he hecho, pero ya he lavado la hielera, que tenía más mierda que el sobaco de un grillo; y está lista para la ceremonia. Lo más duro de todo es que es posible que cuando llegue el momento no haya utilizado todavía mi Tarro Martinero y tenga que elegir; aunque bien pensado también podría utilizar la "hielera" como hielera.
viernes, 19 de septiembre de 2014
MI CORTÁZAR
Allá por los años setenta estaba preparando mi acceso a la Universidad en un Instituto en el que, por primera vez, iba a compartir aula, recreos, pellas y romances con chicas que también por primera vez se iban a encontrar con chicos en el aula. Ese Instituto tenía fama de recoger lo que no recogían otros Institutos de Madrid, ya fuera por el expediente académico de los estudiantes, por su mala conducta, por la falta de recursos económicos, o ¡vaya usted a saber por qué! Sobre nuestros profesores se decía de todo, que uno era del Grapo, que otro era sarasa, que otra era aficionada al champán y al cuero. Entre dimes y diretes sobresalía una mujer, nuestra profesora de literatura, chiquitita, gordita, siempre con la voz rota. Ya nos habían dado los libros de texto oficiales y ella nos dijo el primer día que los forráramos y hojeáramos, pero que nosotros leeríamos El Quijote. Todos los días de clase, leíamos, en voz alta, la lectura continuada del libro, esa era nuestra asignatura y nuestra “obligación”, si bien sabíamos que todos saldríamos con buena nota al final del curso pues las redacciones diarias que hacíamos eran de su agrado. A mitad de clase leíamos a Alberti, a Machado, a Vicente Aleixandre, cosa que no era engorrosa porque en aquella época, todo el panorama musical ofrecía canciones de poetas cantadas por Serrat y por otros (tal vez, el referente más claro fuera Víctor Jara) que siempre sonaban a independencia o a libertad. Un buen día, durante la lectura acostumbrada de nuestro querido Quijote, la profesora hizo una interrupción y nos presentó a tres autores que en cierta manera conocíamos: Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa y Julio Cortázar. Márquez era best seller en las librerías con “Cien Años de Soledad”, Llosa campaba ya en círculos políticos y, el tercero, Cortázar, andaba por tierras de Nicaragua y Costa Rica comprometiéndose con la Revolución Sandinista. Lectura obligada de éste era Rayuela, un libro raro, un libro que se leía de una manera no “seria”, no se podía leer de una forma normal, o sí, pero que (y esto me lo colocaré de capirote en mi testa) quedaba perdido en las sombras del truque de mi infancia y “no me apetecía demasiado caer de bruces, en caída libre, desde el Cielo hasta la dura realidad de los adoquines de mi calle, con lo que le perdí la pista hasta que encontré mucho más tarde un libro: Robinson Crusoe, de Daniel Defoe, y escrito con letras más grandes que las del título decía: Traducción: Julio Cortázar; de nuevo leía a Cortázar. Y de nuevo, era Cortázar objeto de la crítica por la forma de esquilmar sus traducciones (ya lo hizo antes con su apuesta por la versión de la Cantata Santa María de Iquique a petición del grupo Quilapayúm). Mientras tanto el tiempo corría, Márquez se colocaba una chaquetilla blanca y recogía el Nobel de Literatura (dos años después moriría Julio) y ya recientemente recibiría también el Premio el Señor Vargas Llosa. La profesora de Literatura tenía buen ojo y nos enseñó cual era el camino a seguir en las letras hispanas. Así que aquellos galardonados tenían un compañero que no había llegado al Cielo de la Academia.
Fue en una exposición en el Museo Reina Sofía donde volví a encontrarme con él. En ella había un cartel de “La Vuelta al día en Ochenta Mundos”. La exposición versaba en torno a la figura de Raymond Roussel, uno de los autores y artistas que más han inspirado a aquellos que han sabido aprovechar el movimiento que inició André Breton e integrarse en el llamado “Grupo Surrealista”. Dalí, Picabía, Man Ray, Max Ernst, Chirico, y otros recientemente que, sobre todo inspirados en las obras “Impresiones de África” y “Locus Solus” como son Cristina Iglesias o Jacques Carelman, han aportado su visión particular a ese mundo que suscitó el establecimiento, ni más ni menos, del Método Paranóico Crítico de Dalí. En el mismo sentido que estos artistas aprovecharon la visión de Roussel, Cortázar rinde homenaje a las influencias que hicieron posible el abandono de las convenciones literarias, rebelándose así y burlándose del artista burgués.
Recientemente me volví a topar con él. Impreso en una acera de las siempre mojadas calles de Amsterdam, en la noche se dejaba ver una Rayuela casi fosforescentemente apagada. El Ayuntamiento de esa ciudad rendía tributo a esa forma de ganarse el Cielo.
Ahora, que tengo tiempo para saber quién soy, miro atrás y contemplo las veces que me he visto con Cortázar, las veces que he leído y releído obras suyas, las veces que me he visto protagonista de ellas, las veces que he sentido que esta vida tiene “un sentido”. Julio Cortázar me ha dado otra oportunidad. Él es una esperanza que aparece sin avisar. Sin bombo y platillo, sin premio. Te encuentras con él, lo aceptas, te aceptas, continúas y llegas a “convencerte” de que no estás solo. Todos los días miles de Microrrelatos se estampan en redes sociales, blogs, cartas, chats y hacen posible que la realidad oficial no acabe con nuestras vidas. El Surrealismo es la única vía que necesita la Humanidad para olvidar su condición y así poder seguir viviendo, soñando, respirando y hacer posible que todo ello junto nos enseñe a ser mejores. Siempre habrá alguien que saque partido de estas cosas, alguno hará negocio y otros hasta alcanzarán el Nobel, pero el Premio Julio Cortázar es el Premio que damos todos los que no pertenecemos a ningún esquema, todos los que sólo queremos vivir. Mientras haya una Maga y un Oliveira habrá esperanza.
Raimon Smith
domingo, 14 de septiembre de 2014
¿CÓMO SE HACE?
Se pregunta mil veces cómo hacer las cosas. Mil veces se confunde. Quiere hacer las cosas que cree que hace bien para que las personas de su entorno se sientan a gusto y recibe... bofetadas y contestaciones que comprende perfectamente. Las acepta.
Ahora se pregunta ella ¿los otros entienden las opiniones y necesidades que ella tiene?
Cuando los demás de su entorno tienen sus necesidades completas, porque ella está ahí, des todo genial; cuando ella no está en las necesidades de los demás, ya es cruel, no sabe lo que dice, es una amargada, haz lo que quieras... y demás, cosas que escucha, comprende... se pone en la situación del otro. Ella se sigue preguntando que por mucho que haga por satisfacer las necesidades de cada uno que se le demande, no las puede satisfacer en el mismo momento. Unos tendrán su tiempo y otros tendrán el suyo; ella, por la mitad, no se puede partir. Ella piensa que lo haga como lo haga, para poder dar el tiempo necesario, o el que pueda, no es suficiente para satisfacer lo que le demandan los demás. Y luego piensa ¿los demás, cuando no pueden, piensan en sus necesidades, en su tiempo? Cree que todos somos egoístas - y ella la primera - pero cada vez las bofetadas la duelen más (es mayor), y la sensibilidad la tiene a flor de piel...
Mathilda Killsher
viernes, 12 de septiembre de 2014
MARO CAMPECHANO
-
Maro..., ella no me roba el alma..., me roba la cartera. Chapoteamos en la
bañera de la Metafísica y... quedamos estancados en soliloquios ambiguos. Una
petaca de bourbon ayuda a expresarlo o, al menos, a defenderlo mejor.
Maro cebaba el Mate con
esa tranquilidad suya, tan propia.
-
Hay que poner poca agua al principio, que empape. Tomá no te quemes.
El sabor de la hierba caliente en el
paladar y la controlada succión transportaban en mí imágenes atávicas de
ceremoniales litúrgicos.
-
¿Te gusta?
-
Está bueno.
-
¿Cómo se llamaba... el de la fé?
- Kierkegaard. Anota
Maro.
Maro anotaba en su agenda cualquier
cosa que desconociera.
- ¿Y la obra?
No le respondí.
- Maro, dime una
cosa, tú eres radicalmente diferente a mí. No nos parecemos en nada y sin embargo...
¿Te puedo preguntar, cómo crees que eres?
- Yo soy...
CAMPECHANO.
Lo dijo riendo, todo el tiempo que
estuve mirándole a los ojos.
viernes, 5 de septiembre de 2014
EN CLAVE DE SOL
Rubia, de buena nariz, joven pero me atrae; es alta, lleva la camisa por fuera, es desgarbada y le gusta la música, la piel blanca y piensa y mira como si fumara en pipa de boquilla larga. Abre la boca lo suficiente como para hacerla chascar y provoca el acercamiento, su aliento es de café muy vegetal y su cuello, largo, blanco, muy largo. Mueve la cintura y las caderas al son de la clave de sol y por ello se adorna con collares en clave de sol porque le gusta la música, sobre todo rock español. Se va a hacer un tatuaje en la nuca con la clave de sol, le afeitarán un poco la nuca y se hará - Mira éste (mostrándome el móvil) - pero sin sombras. Un regalo para los ojos, un regalo para seguir. Café muy vegetal, te comía.
viernes, 15 de agosto de 2014
EL MÍSTICO
Fue en un atasco, en un cruce de caminos, la ventanilla del coche abierta, sudando la gota fría, se había metido justo en el centro del origen de la congestión, del embotellamiento, de la mirada cenital que define y hace converger que había originado tal caos circulatorio que cuando tuvo la certeza de que no fue el de delante sino él quien lo hizo entró en una esclerosis facial, boca abierta, ojos en el vacío, que sólo puedo desentumecer, ya demasiado tarde, por los pitidos de los coches que al principio se oían como anunciadores de un presagio, pero que ahora eran círculo espiral fusilador dirigido hacia él, el místico; una mujer rubia que pudo hacer varias maniobras inteligentes para aliviar la cerrajón le dirigió varias miradas asesinas antes de poder pasar y justo antes le dijo: "pero qué cara de tonto tienes". El místico, ya tonto, imaginaba que ella necesitaba ayuda y no reaccionó hasta que un camión ligero con un conductor que llevaba el volante en el lado derecho no le repitió: "pero qué cara de tonto tienes". Vaticinando que todo el que pasara vendría con la misma canción pegó un acelerón, sin la marcha metida, que puso en evidencia que todavía le quedaría más por oír, los pitidos ya eran más fuertes por detrás, consiguió meter la marcha y salir del centro condenador, las voces se oían a su paso y cuando se dio cuenta de que su compañera estaba ahí, en el asiento de su derecha y de frente la heladería de moda, pudo mirar al cielo, cerrar la boca y salir.
- ¿Quieres un helado? - preguntó.
El místico respondió por ella - mejor no, no hay dónde aparcar.
viernes, 8 de agosto de 2014
VARDAMAN
Mi padre fue bueno mientras sacudía, ahora le duele el hombro y se queja, cosa que antes no hacía. Ahora le rompen el coche y rumorean que está compinchado con el administrador de la finca, que es su sobrino dicen; no lo es, en realidad el sobrino no es sobrino, es sobrina, la mujer del administrador de fincas. Es un bancario, un chorizo; seguro que en Navidades tenía buenas cestas de Navidad. Mi padre tuvo bigote y más pelo, se peinaba a raya, usaba traje, se daba puñetazos en la barriga para demostrar lo dura que la tenía, pero yo creo que la correa se la apretaba demasiado fuerte y se subía por encima del pantalón y dejaba ver el botón de encima de la cremallera de la bragueta y quedaba feo, tan feo que yo creo que empezó a encorvar la espalda, llevaba la americana con las solapas sobresaliendo por delante del pecho y los huevos le quedaban a un lado, yo me lo ponía centrado y los huevos también. Tenía fotos con sombrero de las que se hacen en los estudios que no son de fotomatón, era guapo, pero un día le hice un dibujo para el día del padre y pensó que le había hecho una caricatura, yo lo hice con intención de plasmar la realidad, era un dibujo de su cara, se lo hice mientras comía, creo que le dije que esperara un poco para no echarse la siesta en la misma mesa donde había comido garbanzos con fideos, lo hizo, esperó y le enseñé el dibujo. Creo que le jodí la siesta. Mi padre se hizo malo. Ahora le duele el hombro y se queja.
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